14 de Mayo, Dia Mundial de la Vacuna Antivariólica

La viruela fue la primera enfermedad que el ser humano intentó prevenir inoculándose a sí mismo con otro tipo de enfermedad.
Se cree que la inoculación nació en la India o en China alrededor del 200 a. C. En China, a los pacientes que sufrían tipos leves de viruela se les recogían fragmentos de pústulas secas para molerlas hasta conseguir una mezcla con aspecto de polvo que luego se le introducía por la nariz, esperando que esto les inmunizara. En 1718, Lady Mary Wortley Montague informó que los turcos tenían la costumbre de inocularse con pus tomado de la viruela vacuna. Lady Montague inoculó a sus propios hijos de esta manera.

La viruela

En el siglo XVIII, la viruela era una plaga infecciosa muy temida que azotaba fundamentalmente a Europa y América, y para la que no había tratamiento ni forma de prevenirla. Estaba causada por el Variola virus, aunque en aquella época no se sabía.
El nombre de  viruela proviene del latín "varius" (de variado) y se refiere a los abultamientos que aparecen en la cara y en el cuerpo de una persona infectada. La infección provocaba gran mortandad y los supervivientes quedaban con marcas de por vida. 
Las vacas padecían una enfermedad llamada Vaccina o viruela de las vacas, que produce erupciones en las ubres semejantes a las que produce la viruela humana.
En ocasiones, contagiaban la enfermedad a las personas que las ordeñaban, en las que aparecían pústulas en las manos. Por fortuna, era una dolencia de carácter benigno y los afectados no tardaban en recuperarse con muy pocas secuelas.
Pero lo que verdaderamente llamaba la atención era que estas personas se volvían inmunes contra la viruela humana.
En 1796, durante el momento de mayor extensión del virus de la viruela en Europa, el médico rural de Inglaterra, Edward Jenner, observó que las recolectoras de leche adquirían ocasionalmente una especie de «viruela de vaca» o «viruela vacuna» (cowpox) por el contacto continuado con estos animales, y que luego quedaban a salvo de enfermar de viruela común. Efectivamente se ha comprobado que esta viruela vacuna es una variante leve de la mortífera viruela «humana».
El 14 de mayo será por siempre una fecha memorable en la historia de las ciencias y de las vacunas en particular. Ese día del año 1796, El inglés Edward Jenner hizo la primera inoculación contra la viruela.

Trabajando sobre este caso de inoculación, Jenner tomó viruela vacuna de la mano de la granjera Sarah Nelmes e insertó a través de inyección en el brazo de un niño de 8 años, James Phipps. El pequeño mostró síntomas de la infección de viruela vacuna. El 1° de julio, después de que Phipps se hubiera recuperado completamente de la enfermedad, el doctor Jenner le inyectó al niño pus procedente de una persona enferma de viruela. Este quedó indemne, con lo cual se demostró la acción profiláctica de la inoculación contra la viruela humana.
El descubrimiento trajo consigo críticas que muchas veces tomaron formas violentas e injuriosas. Un folleto publicado por el doctor Rowley, contenía una viñeta en que se representaba a un niño con cabeza de buey. Ésta, según dicho autor había tomado tal forma a raíz de haberse vacunado al pequeño. Por otra parte, se predicaba en los púlpitos que la vacuna era una acción anticristiana.
Sin embargo, la verdad se abrió camino poco a poco. Al principio se divulgó la vacuna por Inglaterra; posteriormente se introdujo en Francia e Italia, hasta llegar a propagarse por toda Europa y América.
El nombre de Jenner se diseminó por todos los países civilizados. El insigne médico recibió gran número de títulos de instituciones como la Sociedad de Medicina de Paris, el Instituto de Francia y de muchas otras agrupaciones científicas del país galo. Alcanzó en el extranjero un prestigio tan grande, como importantes fueron los honores con los que le recompensó su patria.
Desde que verificó su descubrimiento hasta los últimos días de su vida, Jenner vacunó gratuitamente a los pobres de Berkeley y de sus alrededores. Para ello tenia un pabellón en el jardín de su vivienda, al que llamaba Templo de la vacuna.
En cierta ocasión acudieron a él muchos habitantes de una aldea vecina, que antes habían sido rebeldes a la vacunación. El cambio se debió a que el sacristán de la iglesia del pueblo, cansado de asistir a tantos entierros por defunción de variolosos, determinó aconsejar por todas partes la única forma de precaución contra epidemia era la vacunación. En virtud de la exhortación del sacristán, los vecinos se sometieron a lo que hasta entonces no habían aceptado.
Para que se tenga una idea de la significación para la humanidad del descubrimiento de Jenner, sería bueno mencionar los estragos causados con anterioridad a éste por la viruela.
Por aquella época, esta enfermedad daba lugar a una mortalidad de 15 000 personas al año en Francia; en Alemania morían anualmente 72 000 variolosos, en Rusia llegó a ser la viruela la responsable de 2 000 000 de defunciones en un solo año; y en algunas regiones de América, principalmente en los países del norte y el Perú, sus victimas se contaban por millares entre los indígenas.
Sólo esta información es más que suficiente para que se reconozca a Jenner como un benefactor de la humanidad.


Rahima Banu la última niña infectada
de manera natural de la cepa Variola
major de la viruela en Bangladesh en 1975

ERRADICACION:

Durante años cada país realizaba sus propias campañas de vacunación hasta que en 1958, Víktor Zhdánov, el Viceministro de Salud de la Unión Soviética, propuso a la Asamblea Mundial de la Salud una iniciativa global conjunta para erradicar la viruela. La propuesta fue aprobada en 1959 bajo el nombre de "resolución WHA11.54”.
La erradicación de la enfermedad, que en esa época afectaba a casi dos millones de personas cada año, se transformó en el principal objetivo de la OMS.


Los directores del Programa de
Erradicación Mundial de la Viruela
anuncian en 1980 el éxito de la campaña

En la década de 1950 la Organización Panamericana de la Salud logró por primera vez erradicarla de todo el continente americano. En 1967, bajo el liderazgo de Karel Raška, se inició una poderosa campaña de vacunación, llegándose a combatir 15 millones de casos en 31 países. La versión Variola major fue detectada por última vez en octubre de 1975 en Bangladesh en la niña de dos años Rahima Banu. El 26 de octubre de 1977, se divulgó el último caso de viruela (versión Variola minor) contraída de manera natural, en la localidad de Merca, Somalia en un hombre de 23 años llamado Ali Maow Maalin.
Después, lamentablemente en 1978, un accidente por mala manipulación del virus en un laboratorio de Gran Bretaña, la fotógrafa médica Janet Parker contrae el virus y fallece el 11 de septiembre de dicho año, significando la última muerte humana registrada por este virus en el mundo.
Oficialmente sólo se guardaron dos muestras del virus, estas fueron puestas en estado criogénico en los dos laboratorios tecnológicamente más avanzados del mundo, una en los Estados Unidos y la otra en la Unión Soviética.
El 8 de mayo de 1980, la XXXIII Asamblea de la OMS aceptó el "Informe final de la Comisión Global para la certificación de la erradicación de la viruela". Esto provocó que el gobierno británico destruyera su muestra y confiara la defensa sanitaria de su pueblo a Estados Unidos de América.
Actualmente el debate es si destruir o no las últimas cepas del virus.

PARA PENSAR…

Muchos años han pasado desde el descubrimiento de Jenner y actualmente contamos con más de 16 vacunas gratuitas en nuestro país y que con la conciencia de la importancia de la  vacunación en niños y adultos podríamos lograr erradicar enfermedades como la poliomielitis, el sarampión y la rubéola.
Es una tarea que tenemos que hacer entre todos!!!